rén lèi人类wēi jī危机yǔ与gǎi biàn改变de的bì yào必要
Durante cientos de años, algunos países europeos controlaron muchas regiones de América, África y Asia mediante la guerra y la colonización. Tomaron recursos y también hicieron que la población local perdiera su libertad y sufriera pobreza, discriminación y muerte.
Las dos guerras mundiales trajeron una destrucción aún mayor.
Después de las guerras, se fundaron las Naciones Unidas. La gente esperaba que los países cooperaran pacíficamente, pero las potencias todavía suelen usar la presión económica y la guerra para influir en otros países, y un pequeño número de personas sigue obteniendo grandes riquezas del trabajo de la mayoría.
Las guerras, la desigualdad y la discriminación de hoy muestran que la humanidad aún no se ha librado de la violencia.
Ante estas crisis, cada persona puede preguntarse: ¿En qué clase de mundo quiero vivir?
¿Estoy dispuesto a que otras personas también tengan seguridad, respeto y felicidad?
El verdadero cambio no solo necesita nuevos sistemas, sino también cambios en el corazón y las acciones de las personas.
Debemos tratar a los demás como esperamos que nos traten, poner la vida y la dignidad humanas en primer lugar, y hacer que la tecnología, la medicina y la ciencia sirvan a todas las personas, en vez de dañar o controlar a los demás.
Reducir la violencia y la discriminación no es fácil, pero es un paso importante para que la humanidad avance hacia un futuro mejor.