hā sà kè sī tǎn哈萨克斯坦yǒu有le了xīn新xiàn fǎ宪法,xià yī bù下一步huì会zěn yàng怎样?
En marzo de 2026, Kazajistán aprobó una nueva constitución.
El gobierno dijo que era un paso importante para construir un “Nuevo Kazajistán”.
Pero algunos expertos creen que la nueva constitución no redujo el poder del presidente; al contrario, hizo al presidente más fuerte, al parlamento más débil y a la gente común más incapaz de participar en la política.
El nuevo “Consejo del Pueblo” también podría afectar el trabajo del parlamento.
Muchas personas están cansadas de este proceso político que ya estaba decidido de antemano. Quieren más derechos y también quieren participar en decisiones importantes.
Si la economía sigue empeorando, la presión social podría aumentar e incluso podrían producirse protestas.
Los expertos también dicen que en el futuro podría haber tres escenarios: primero, que el poder se entregue sin problemas a un nuevo líder; segundo, que el presidente trabaje para una organización internacional; tercero, que cambien las reglas y siga siendo presidente.
Muchas personas temen que, si las elecciones y los referendos no son lo bastante justos, el gobierno entenderá cada vez menos lo que la gente realmente piensa, y el país podría volverse aún más inestable.