qīng míng jié清明节:huái niàn怀念xiān zǔ先祖,yíng jiē迎接chūn tiān春天
El Festival Qingming es una festividad tradicional muy importante en China, que normalmente se celebra entre el 4 y el 6 de abril de cada año.
No solo es una festividad para rendir culto a los antepasados, sino también un momento para sentir la primavera y acercarse a la naturaleza.
La historia del Festival Qingming es muy antigua; tiene ya más de 2.500 años.
Al principio, solo era uno de los “términos solares” que indicaban los cambios del clima.
En la antigüedad, la gente descubrió que en esta época el clima se volvía más cálido y llovía más, por lo que era muy adecuada para la agricultura.
Durante las dinastías Tang y Song, el Festival Qingming absorbió costumbres de otras festividades y poco a poco se convirtió en un día para recordar a los antepasados.
Hoy en día, junto con el Festival de la Primavera, el Festival del Bote del Dragón y el Festival del Medio Otoño, se considera una de las cuatro grandes festividades tradicionales de China.
El Festival Qingming tiene muchas costumbres ricas.
La actividad más importante es la limpieza de tumbas: la gente va a las tumbas de sus familiares para quitar las malas hierbas, añadir tierra y ofrecer flores, expresando así su recuerdo y respeto por los difuntos.
Además de los rituales solemnes, el Festival Qingming también tiene un lado relajado y alegre.
Como cae en primavera, muchas familias salen al campo para hacer una excursión primaveral, respirar aire fresco y disfrutar de la belleza verde de la naturaleza.
Además, volar cometas, plantar árboles y colocar ramas de sauce también son tradiciones comunes.
Los antiguos creían que volar cometas podía llevarse la mala suerte, mientras que colocar ramas de sauce podía traer seguridad y paz.
Hoy en día, el Festival Qingming también es un día festivo oficial.
Además de volver a casa para honrar a los antepasados, muchas personas también visitan cementerios de mártires para recordar a los héroes que contribuyeron al país.
En general, el Festival Qingming es una festividad que tiene tanto tristeza como esperanza.
Nos recuerda que debemos detenernos en medio de la vida ocupada, recordar a los familiares del pasado y, al mismo tiempo, abrazar la primavera llena de vida.
Esto refleja precisamente las ideas culturales chinas de “ser respetuoso con el final de la vida y recordar con reverencia a los antepasados lejanos” y de “amar la vida”.