mò rì末日yù yán zhě预言者hé和kě néng xìng可能性tàn suǒ zhě探索者
Vivimos en una época con muchas noticias negativas.
Las noticias y las redes sociales suelen hablar de accidentes, guerras y peligros, pero rara vez hablan de la paz y de las soluciones.
Los investigadores, los medios de comunicación, los políticos y la gente común deberían detenerse a pensar: ¿qué hacemos demasiado y qué hacemos demasiado poco?
Los «profetas del apocalipsis» solo ven las crisis y suelen decir que el futuro no tiene esperanza.
Esas palabras hacen que la gente tenga miedo y no quiera actuar.
Los «exploradores de posibilidades» también saben que los problemas son muy graves, pero siguen buscando nuevos caminos.
Creen que las armas no pueden traer una paz verdadera.
Para poner fin a los conflictos, las personas deben comprender sus causas, aprender a dialogar, preocuparse por los demás e imaginar juntos un futuro mejor.
Al igual que un médico no puede limitarse a decir que un paciente está enfermo, sino que también debe proponer un tratamiento, nosotros no debemos limitarnos a criticar el mundo; también debemos ofrecer esperanza y orientación.
Mediante la educación, las nuevas ideas, la cooperación y la ayuda de las organizaciones de paz, la humanidad puede reducir las armas y destinar más recursos a mejorar la vida.