bā jī sī tǎn巴基斯坦zài在yī lǎng伊朗hé和měi guó美国tíng huǒ停火zhōng中de的“tiáo jiě调解”bìng并bù不qiáng强
A finales de marzo de 2026, Estados Unidos e Irán anunciaron un alto el fuego.
Pakistán quiso presentar esto como un éxito diplomático propio, porque ayudó a transmitir mensajes entre ambas partes y también recibió a los implicados en Islamabad.
Sin embargo, esto muestra más bien que Pakistán solo fue un “mensajero”, no un verdadero mediador capaz de decidir el resultado.
Estados Unidos quiere seguir presionando a Irán, Israel adopta una postura más dura e Irán quiere proteger su propia seguridad y su influencia regional.
China también desempeña un papel importante detrás de escena.
Por un lado, China se opone públicamente a los ataques militares; por otro, mantiene contactos con Irán, Arabia Saudita, Catar y otros países, con la esperanza de que la situación no siga escalando, porque un conflicto mayor afectaría el transporte de energía en el Golfo y la seguridad marítima.
En este proceso, Pakistán proporcionó un canal de comunicación y ayudó a transmitir sugerencias y posiciones.
Pero el alto el fuego no es estable, y cuestiones importantes como el problema del Líbano y la seguridad del estrecho de Ormuz no se han resuelto.
La promoción pública del papel de Pakistán también está relacionada con la presión económica interna.
Por eso, este alto el fuego parece más bien el resultado del impulso conjunto de varias partes. Pakistán participó en el proceso, pero no fue el principal tomador de decisiones.