dà lǐ shí大理石huàn yǐng幻影:ā shén hā bā dé阿什哈巴德de的bái sè白色wài biǎo外表hé和tǔ kù màn sī tǎn土库曼斯坦de的zhēn shí真实shēng huó生活
La capital de Turkmenistán, Asjabad, tiene muchos edificios de mármol blanco que parecen nuevos y brillantes, y han batido récords mundiales.
La ciudad también tiene grandes fuentes, grandes estatuas y enormes estadios, como para mostrar a otros que es rica y exitosa.
Sin embargo, muchos lugares están muy tranquilos, con pocas personas en las calles, como una ciudad vacía.
Este país tiene mucho gas natural, y el gobierno ha ganado mucho dinero vendiéndolo, pero la vida de la gente común no ha mejorado.
Muchas familias tienen dificultades para comprar comida, a menudo gastando la mayor parte de sus ingresos en harina, aceite y otros alimentos básicos, a veces teniendo que hacer largas filas.
Algunas zonas rurales carecen de agua, pero la capital sigue usando mucha agua para mantener parques y fuentes.
El país controla estrictamente la información y la vida diaria; muchas personas no pueden acceder libremente a internet ni viajar al extranjero.
Algunas personas son castigadas por su forma de vestir, su barba o por expresar opiniones diferentes.
La fachada blanca de Asjabad es hermosa, pero también muestra un problema: sin libertad, comida y seguridad, por muy espléndida que sea la ciudad, no significa que la gente realmente viva bien.