běi jīng北京yāo qiú要求zàn tíng暂停,mǎ yǐ jí tuán蚂蚁集团hé和jīng dōng京东qǔ xiāo取消wěn dìng稳定bì币jì huà计划
Recientemente, dos grandes empresas tecnológicas chinas—Ant Group y JD.com—anunciaron la suspensión de sus planes para emitir stablecoins en Hong Kong.
Según el Financial Times, esta decisión está relacionada con la intervención de las autoridades regulatorias de Beijing.
Una stablecoin es un tipo de moneda digital vinculada a monedas fiduciarias como el yuan chino o el dólar estadounidense.
Permite a las personas comerciar en línea de manera más conveniente.
Sin embargo, el gobierno chino está preocupado de que si empresas privadas emiten esta moneda, podría afectar el control del banco central sobre el sistema financiero.
Una fuente dijo: “La cuestión central es quién tiene la autoridad para crear dinero—el banco central o las empresas.”
Hong Kong originalmente esperaba convertirse en el centro de stablecoins de Asia.
En agosto de este año, el gobierno local lanzó un nuevo sistema de licencias para alentar a las empresas a emitir stablecoins en un entorno regulado.
Sin embargo, a medida que aumentó la presión regulatoria, muchas empresas reportaron pérdidas.
Algunos analistas creen que Beijing quiere evitar que la innovación financiera se salga de control, especialmente en el ámbito de las monedas digitales.
Además de las stablecoins, Beijing recientemente también pidió a las instituciones financieras de Hong Kong que suspendieran proyectos de “activos tokenizados.”
La tokenización es el proceso de convertir activos del mundo real, como fondos o bonos, en activos digitales que pueden negociarse en línea mediante tecnología blockchain.
Esta nueva tecnología se está volviendo cada vez más popular en Hong Kong, pero también ha generado preocupaciones entre los reguladores.
Los expertos señalan que estas medidas muestran el deseo de Beijing de supervisar más estrictamente la innovación financiera y evitar la competencia con el plan del yuan digital.
Para Ant Group y JD.com, esta suspensión es un revés; y para Hong Kong, también podría afectar su plan de convertirse en un centro financiero digital internacional.
En el futuro, si Hong Kong podrá continuar promoviendo un mercado de stablecoins regulado, aún está por verse.