bā lè sī tǎn rén巴勒斯坦人bèi被dǎng挡zài在shù zì数字jīng jì经济zhī wài之外
Hoy en día, muchas personas dependen de internet para trabajar, comprar y recibir pagos.
Pero para los palestinos, el problema no es si existe o no una economía digital, sino que a menudo no pueden entrar en ella.
El informe encontró que muchos palestinos enfrentan grandes dificultades con los pagos digitales, la venta en línea y el trabajo remoto.
Por ejemplo, la gente de Cisjordania y Gaza no puede usar bien algunos servicios internacionales de pago, así que a los trabajadores independientes y a los comerciantes les cuesta recibir dinero; tienen que recurrir a intermediarios y pagar más.
Las condiciones de internet tampoco son justas.
Israel tiene redes 4G y 5G más rápidas, pero muchas zonas palestinas han tenido durante mucho tiempo solo internet más lento.
En Gaza, la infraestructura de comunicaciones y de electricidad también ha sufrido graves daños, por lo que en muchos lugares el internet es inestable y los cortes de luz son frecuentes.
Aun así, muchas personas siguen trabajando duro.
Algunas caminan largas distancias para encontrar internet y poder enviar proyectos y responder a clientes, y otras usan energía solar para cargar sus computadoras y teléfonos.
Para muchos jóvenes, el trabajo digital no es solo un empleo, sino también una esperanza de vida.
Los derechos digitales no son solo el derecho a hablar; también son el derecho a trabajar, hacer negocios y participar de manera justa en la vida económica moderna.