yìn dù ní xī yà印度尼西亚yǔ与píng tái平台zhì lǐ治理zhèng zhì政治
En marzo de este año, la ministra de Comunicaciones y Asuntos Digitales de Indonesia visitó la oficina de Meta en Yakarta y pidió a la empresa que cumpliera con la ley indonesia, especialmente en lo relacionado con las noticias falsas y la desinformación.
También pidió a Meta que explicara públicamente sus algoritmos y sus métodos de gestión de contenidos.
En los últimos años, el gobierno indonesio ha reforzado el control sobre las plataformas en línea; por ejemplo, exige que las plataformas se registren, y las que no lo hagan pueden recibir multas o incluso ser bloqueadas.
El gobierno también tiene un sistema que puede exigir a Facebook, Instagram, X, TikTok y YouTube que eliminen contenidos en muy poco tiempo.
Algunas personas apoyan regular las plataformas porque eso puede reducir el contenido dañino; pero otras temen que unas normas poco claras también hagan que se eliminen contenidos que critican al gobierno.
Los investigadores dicen que el problema no es si hay que regular o no, sino que debe quedar claro “qué cuenta como contenido dañino”.
Otros países del Sudeste Asiático tienen situaciones parecidas.
Por ejemplo, en Camboya, Meta ha eliminado videos de figuras políticas; en Myanmar, Facebook también fue criticado por no actuar con suficiente rapidez frente al contenido de odio.
Estos ejemplos muestran que no es fácil para los gobiernos regular las plataformas globales en línea.
Las plataformas deben cumplir las leyes locales, pero también tienen su propia tecnología, sus propias reglas y una gran influencia, así que la relación entre ambas partes suele ser de negociación y tira y afloja, más que de control total de una sobre la otra.