Actualmente, muchos bangladesíes viajan a otros países para trabajar o hacer turismo con visas válidas, pero a menudo se les niega la entrada en los aeropuertos, y algunos son deportados a su país.
Aunque estas personas tienen visas y documentos legales, los oficiales de inmigración de algunos países sospechan que trabajarán ilegalmente, por lo que no se les permite entrar.
En los últimos años, se ha vuelto cada vez más difícil para los trabajadores bangladesíes ir a países como Malasia y Emiratos Árabes Unidos para trabajar, porque algunos usan visas de turista para trabajar, lo que ha provocado desconfianza hacia los pasaportes bangladesíes.
Actualmente, el pasaporte de Bangladesh tiene un ranking muy bajo en el mundo, y muchos países imponen más controles y restricciones a los bangladesíes.
Los expertos creen que Bangladesh necesita cooperar con otros países para mejorar la gestión y permitir que más personas puedan salir al extranjero de manera segura y legal.