wǎng luò网络wēi quán zhǔ yì威权主义zhī hòu之后huì会zěn yàng怎样?
El autoritarismo en red se refiere al uso de la tecnología de redes por parte de los gobiernos para reforzar su control sobre la población.
China es un ejemplo, pero este también es un problema mundial.
En el pasado, muchas personas pensaban que internet haría que la sociedad fuera más libre.
Ahora vemos que algunos gobiernos utilizan la tecnología para vigilar a la población y limitar las voces diferentes.
Las empresas tecnológicas también colaboran con los gobiernos para ampliar sus mercados y ganar más dinero.
Cuando la gente común sufre daños, a menudo le resulta muy difícil demostrar quién los causó y también obtener ayuda.
No basta con que el gobierno sea el único que regule a las grandes empresas.
Sin supervisión pública, los gobiernos también pueden utilizar la ley para perseguir a quienes los critican.
Para proteger los derechos de todos, es necesario informar al público sobre el problema, ofrecer lugares donde presentar quejas y exigir responsabilidades a quienes causen daños.
Las empresas también deberían recopilar menos datos de los usuarios y proteger la seguridad de la información personal.
No podemos limitarnos a esperar que los gobiernos y las empresas resuelvan el problema, ni debemos renunciar a la tecnología.
Profesionales de la tecnología y organizaciones de la sociedad civil de distintos países están colaborando para desarrollar herramientas de internet gestionadas conjuntamente por las comunidades, de modo que las personas puedan decidir cómo usar y compartir la información.
Ante este problema mundial, las personas de distintos países deben apoyarse mutuamente y trabajar juntas para proteger sus derechos.