zhōng中měi美liǎng两guó国yuán shǒu元首tōng diàn huà通电话
La noche del 24 de noviembre, el presidente chino Xi Jinping habló por teléfono con el presidente estadounidense Donald Trump.
Esta fue una comunicación posterior a la reunión de los dos líderes el mes pasado en Busan, Corea del Sur.
Xi Jinping dijo que la reunión en Busan hizo que las relaciones entre China y Estados Unidos fueran más estables y envió una señal positiva al mundo.
Dijo que los dos países deberían continuar manteniendo el impulso actual, cooperar más, confrontar menos y manejar los problemas con igualdad y respeto mutuo para que los pueblos de ambos países obtengan más beneficios.
Durante la llamada, Xi reiteró la posición de China sobre el tema de Taiwán, enfatizando que el regreso de Taiwán a China es una parte importante del orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial.
Dijo que China y Estados Unidos históricamente se opusieron juntos al fascismo y ahora también deberían mantener la paz conjuntamente.
Según la parte china, Trump afirmó la reunión de Busan durante la llamada y expresó su disposición a avanzar en el consenso alcanzado por ambas partes.
La parte china también declaró que Estados Unidos "entiende la importancia del tema de Taiwán para China."
Los dos líderes también hablaron sobre la situación en Ucrania.
Xi dijo que China apoya todos los esfuerzos que ayudan a la paz y espera que todas las partes involucradas puedan reducir rápidamente sus diferencias y encontrar una solución justa y duradera.
Después de la llamada, Trump escribió en las redes sociales que hablaron sobre agricultura, control de drogas y Ucrania, y describió la comunicación como "muy buena."
También reveló que Xi lo invitó a visitar Beijing en abril del próximo año, y él invitó a Xi a visitar Estados Unidos dentro del año.
Esta llamada continuó el ritmo de comunicación después de la reunión de Busan, mostrando al mundo exterior que ambas partes, China y Estados Unidos, desean mantener el diálogo y promover la relación hacia la estabilidad.