yī míng一名tái wān台湾nǚ zǐ女子yīn因sǔn huài损坏rì běn日本guó bǎo国宝bèi bǔ被捕
Recientemente, la policía de Nara, Japón, arrestó a una mujer taiwanesa de 39 años.
Se sospecha que vertió aceite sobre la «Piedra de las Huellas de Buda», un tesoro nacional de Japón, en el famoso templo Yakushi-ji de Nara, y dañó un valioso objeto histórico.
Según medios japoneses, el incidente ocurrió en abril de este año.
En ese momento, la mujer visitó el templo Yakushi-ji como turista.
Las cámaras de seguridad del templo grabaron todo el proceso: en la Gran Sala de Conferencias, vertió un poco de líquido transparente sobre la Piedra de las Huellas de Buda.
Posteriormente, la investigación determinó que el líquido era glicerina, una sustancia de uso común en los cosméticos.
Después del incidente, la policía japonesa investigó las grabaciones de video e identificó a la mujer.
El 22 de agosto, cuando volvió a viajar en avión a Japón y entraba al país por el Aeropuerto Internacional de Kansai, la policía japonesa la arrestó en el acto.
Durante el interrogatorio, la mujer reconoció sus actos.
Explicó a la policía que tiene una costumbre especial de oración: cuando ve algo que la conmueve, vierte aceite para rezar, y que no tenía malas intenciones.
La policía señaló que todavía está investigando si ella hizo cosas similares en otros lugares.
En la «Piedra de las Huellas de Buda» están talladas las huellas de los pies de Buda. La piedra del templo Yakushi-ji es la más antigua que se conserva en Japón y tiene un gran valor histórico y cultural.
En Japón, dañar bienes culturales importantes es ilegal y puede conllevar una pena de prisión de hasta cinco años.
Este incidente también recuerda a todos que, al viajar, deben respetar las leyes locales y proteger y respetar los valiosos objetos históricos.