jié fú lǐ · ài pō sī tǎn杰弗里·爱泼斯坦yǔ与rén lèi人类fā zhǎn发展de的wēi jī危机:wèi shén me为什么chǒu wén丑闻bú shì不是zhēn zhèng真正de的wèn tí问题
Vi un programa de televisión: dos actrices pidieron al público que eligiera a un hombre.
Uno era un empleado bancario común, amable y aficionado al fútbol; el otro vestía bien, decía que era rico y tenía conexiones con la mafia.
Luego, muchas mujeres casi todas eligieron al hombre 'mafioso', y todos se rieron felices.
Pero esto hace pensar: decimos que valoramos la bondad y la honestidad, pero al elegir a menudo nos atrae el 'poder y la influencia'.
Jeffrey Epstein estuvo involucrado en tráfico sexual infantil durante muchos años; los medios a menudo solo se interesaban en quién estaba relacionado con él, ignorando el problema mayor: el poder permite a las personas evadir el castigo y la moral se derrumba.
La Iglesia Católica estadounidense también tuvo sacerdotes que abusaron de niños durante mucho tiempo, y la institución lo encubrió.
Muchas mujeres en el mundo sufren violencia a lo largo de su vida; no es un problema de unos pocos malos, sino un problema estructural de larga data en la sociedad.
Tener conocimiento no es suficiente; se necesita crecimiento interior y valores correctos.
El cambio real comienza con pequeñas decisiones diarias: ¿estamos dispuestos a apoyar a personas íntegras?
En Minnesota, hay personas que ayudan a vecinos que enfrentan la aplicación de leyes migratorias, les llevan comida y se cuidan mutuamente.
Estas acciones no son famosas, pero hacen que las personas estén más seguras y con más dignidad.
Esta es la esperanza para el desarrollo humano.