rén gōng zhì néng人工智能xū yào需要quán qiú全球gòng tóng共同guǎn lǐ管理
La inteligencia artificial está cambiando rápidamente el aprendizaje, el trabajo y la vida cotidiana, pero también puede utilizarse para la guerra, el engaño y para hacer daño a otras personas.
Por eso, las Naciones Unidas piden a todos los países que creen juntos normas claras y comunes. No se debe permitir que unas pocas grandes empresas decidan el futuro de esta tecnología.
Los sistemas de inteligencia artificial deberían pasar controles de seguridad antes de usarse, y debe quedar claro quién es responsable si surgen problemas.
La seguridad de los niños es especialmente importante, porque la inteligencia artificial ya ha entrado en el aprendizaje, las amistades y la vida en línea de los niños, pero puede crear información falsa o contenido inapropiado.
Los derechos de las personas también deben protegerse.
En ámbitos importantes como la salud, la justicia y la seguridad pública, las máquinas pueden proporcionar información, pero las decisiones finales y la responsabilidad deben corresponder a las personas.
Además, los países en desarrollo también deberían tener oportunidades de usar y aprender sobre la inteligencia artificial, para evitar que la brecha entre los países sea cada vez mayor.
Los centros de inteligencia artificial consumen grandes cantidades de electricidad y agua. Por ello, las empresas deberían informar públicamente sobre su uso de energía y utilizar más energía renovable.
Solo si se valora la seguridad, la justicia y el medio ambiente, la inteligencia artificial podrá ayudar realmente a todas las personas.