wǒ men我们néng能bì miǎn避免shì jiè dà zhàn世界大战ma吗?
Las guerras y las tensiones se están intensificando en muchas partes del mundo, y algunos países siguen aumentando el gasto militar y comprando más armas.
Esto puede reducir el gasto público en educación, salud, transporte y otros servicios, y también puede provocar deudas, aumento de precios y conflictos sociales.
Más peligroso aún es que las grandes potencias carecen de confianza mutua y a menudo usan sanciones, presión militar y un lenguaje duro para resolver los problemas.
Un solo error de cálculo o un conflicto que siga escalando puede arrastrar a más países a la guerra.
Las armas nucleares hacen que las consecuencias de una guerra total sean extremadamente aterradoras, por lo que también hacen que los países no se atrevan a iniciar fácilmente una guerra directa.
Una guerra mundial no tiene por qué ocurrir.
Los países pueden reducir los malentendidos mediante negociaciones, respetar las normas internacionales, controlar las armas y dar mayor prioridad a la vida de la gente.
Las personas comunes y las organizaciones de la sociedad civil también pueden expresar su deseo de paz y pedir a los gobiernos que den prioridad a los problemas económicos, ambientales y de los servicios públicos.
Solo manteniendo la comunicación y evitando las provocaciones aumentarán las posibilidades de paz.