zhōng guó中国gěi给AIrén quán人权wèn tí问题de的yī kè一课
A China se la menciona a menudo porque usa la IA para vigilar y también restringe la libertad de algunas personas.
Hace poco, un ingeniero descubrió que el robot aspirador inteligente de su casa podría estar siendo controlado a distancia. No solo alguien podía ver imágenes del interior de la casa, sino también escuchar sonidos y encontrar la dirección.
Aunque la empresa solucionó el problema rápidamente, este caso mostró a todos que la vigilancia con IA está muy cerca de nuestra vida diaria y también puede traer peligros.
Hoy en día, la vigilancia con IA no solo existe en China. Muchos países también la usan, por ejemplo, para identificar y rastrear personas con reconocimiento facial, e incluso para usar la IA en la guerra y en la propaganda en línea.
China también ha aprobado muchas leyes sobre IA que exigen a las empresas proteger la información personal y aumentar la transparencia, pero estas leyes dan más importancia a la seguridad nacional y no limitan mucho el poder del gobierno.
Muchas personas disfrutan de la comodidad que ofrece la IA, pero no entienden bien sus derechos ni conocen los riesgos de la filtración de datos y de la vigilancia.
Esta situación recuerda al mundo que, al desarrollar la IA, no basta con mirar qué tan rápida o poderosa es la tecnología. También debemos poner a las personas en el centro, proteger la privacidad, la libertad y la seguridad, y permitir que todos decidan juntos cómo se debe usar la IA.