gǎn ēn感恩de的lìng另yí miàn一面
A menudo nos enseñan a ser agradecidos, por ejemplo, 'la satisfacción trae felicidad.'
La gratitud puede hacernos felices y mejorar las relaciones entre las personas.
Sin embargo, a veces la gratitud también puede generar presión.
Si se nos exige ser agradecidos, puede impedirnos expresar nuestros verdaderos sentimientos, como enojo o insatisfacción.
En el trabajo, algunas personas dicen 'deberías agradecer tener un empleo,' pero cuando el ambiente laboral es malo, también tenemos derecho a expresar nuestras opiniones.
La gratitud es originalmente voluntaria; es un sentimiento que tenemos cuando realmente queremos agradecer a otros.
Si la gratitud se convierte en una obligación, puede hacer que las personas se sientan sin libertad.
Podemos aprender a expresar gratitud en el momento adecuado y también expresar insatisfacción cuando sea necesario.
De esta manera, podemos enfrentar nuestros sentimientos con más honestidad y ser más felices con nosotros mismos.