rì běn日本guǎng dǎo广岛jǔ xíng举行yuán zǐ dàn原子弹bào zhà爆炸bā shí yī zhōu nián八十一周年jì niàn纪念huó dòng活动
El 6 de agosto se conmemora el 81.º aniversario del bombardeo atómico de Hiroshima, Japón.
En la mañana de ese día, se celebró una gran ceremonia conmemorativa en el Parque Memorial de la Paz de la ciudad de Hiroshima.
Unas 50.000 personas participaron en el evento, entre ellas familiares de las víctimas, la primera ministra japonesa Sanae Takaichi y representantes de 121 países y regiones.
También fue el evento con el mayor número de países participantes.
A las 8:15 de la mañana, la hora exacta en que fue lanzada la bomba atómica aquel año, todos los asistentes permanecieron de pie en silencio y guardaron un minuto de silencio por los cientos de miles de víctimas.
En la ceremonia, un funcionario de la ONU leyó un mensaje del secretario general Guterres.
Guterres recordó que el entorno de seguridad internacional se está volviendo algo tenso y que el riesgo de que se utilicen armas nucleares está aumentando.
Hizo un llamamiento a todos los países para que recuerden la lección histórica de Hiroshima.
Dijo que la verdadera paz no puede depender de las armas ni del miedo, sino que debe construirse sobre la confianza entre los países.
Expresó su esperanza de que el mundo reduzca los riesgos nucleares mediante el diálogo y la cooperación, y que finalmente elimine por completo las armas nucleares.
El alcalde de Hiroshima pronunció una declaración de paz en el evento.
Le preocupa que algunos países del mundo todavía dependan de las armas nucleares, lo que hace que el objetivo de un «mundo sin armas nucleares» parezca cada vez más lejano.
La primera ministra japonesa Sanae Takaichi también declaró en su discurso que Japón, como el único país que sufrió bombardeos atómicos durante una guerra, seguirá manteniendo el principio de no poseer armas nucleares y se esforzará por guiar a la comunidad internacional hacia un futuro sin armas nucleares.
Aunque han pasado ya 81 años desde la tragedia de Hiroshima, esta historia no debe olvidarse.
Cada año, este día no solo sirve para conmemorar a las víctimas del pasado, sino también para recordar al mundo que la humanidad solo podrá tener un mañana seguro y mejor si deja de lado sus diferencias y elige la cooperación y la paz.