yà mǎ sūn亚马孙yǔ lín雨林miàn lín面临cǎi kuàng采矿wū rǎn污染fēng xiǎn风险
Para fabricar productos como baterías, teléfonos móviles y dispositivos de inteligencia artificial, la demanda mundial de minerales como el cobre, el litio, el estaño y las tierras raras sigue aumentando.
La región amazónica de Brasil contiene grandes reservas de muchos de estos minerales, por lo que podrían abrirse más minas.
Sin embargo, la minería requiere talar bosques y construir carreteras. También puede atraer a más personas a la selva tropical y causar nuevos daños.
Algunos minerales se encuentran junto con sustancias radiactivas, como el uranio.
Al explotar y procesar el mineral, el polvo tóxico, las aguas residuales y los metales pesados pueden llegar al aire, al suelo y a los ríos.
Grandes cantidades de residuos mineros suelen almacenarse en estanques retenidos por presas; si una presa se daña, los contaminantes pueden fluir rápidamente río abajo.
Ya se han producido accidentes similares en otras regiones, que han afectado la salud de los habitantes, la pesca y la agricultura.
En la Amazonía llueve mucho, por lo que los riesgos de fugas y roturas de presas merecen aún más atención.
El desarrollo de energías limpias necesita minerales, pero la extracción también debe proteger los bosques, los ríos y los pueblos indígenas locales, y los residuos mineros deben gestionarse de forma segura a largo plazo.