liú shī流失wén wù文物:zhōng guó中国yāo qiú要求rì běn日本lǚ xíng履行guó jì国际guī huán归还yì wù义务
Recientemente, la “devolución del patrimonio cultural perdido” se ha convertido en un tema muy comentado en los medios chinos.
Muchas noticias mencionaron la nueva medida de Francia y la compararon con la actitud de Japón, lo que atrajo la atención de muchos lectores.
Los informes señalaron que Francia aprobó recientemente una nueva ley que simplifica el procedimiento para devolver bienes culturales.
Esto permite que los bienes culturales obtenidos ilegalmente durante la guerra o la época colonial regresen con mayor facilidad a sus países de origen.
Los medios chinos consideran que la medida de Francia refleja respeto por la historia y responsabilidad moral, y ha recibido elogios de la comunidad internacional.
En cambio, los medios chinos expresaron preocupación por la actitud de Japón.
Los informes señalaron que Japón todavía conserva una gran cantidad de bienes culturales saqueados de China.
Por ejemplo, la piedra grabada “Tang Hongluding” guardada en el Palacio Imperial de Japón, así como los leones de piedra en la entrada del Santuario Yasukuni.
Estos bienes culturales no solo son valiosas obras de arte, sino también testigos de aquel duro periodo histórico.
Según los convenios internacionales y los acuerdos históricos pertinentes, los bienes culturales saqueados en la guerra deben ser devueltos.
El gobierno chino ha pedido en repetidas ocasiones a Japón que devuelva los bienes culturales relacionados, pero Japón suele negarse alegando “leyes internas” o “procedimientos complicados”.
Los medios chinos comentaron que Japón debería, como Francia, afrontar la historia con honestidad y cumplir sus obligaciones internacionales.
Devolver bienes culturales no es solo devolver un objeto; es un paso importante para enfrentar el pasado y avanzar hacia el futuro.
Los medios consideran que solo tratando con sinceridad los problemas históricos los países pueden construir una confianza más profunda entre sí.
Ahora, cada vez más países apoyan la devolución de bienes culturales, y también se observa si Japón podrá seguir la tendencia de esta época.