quán qiú全球fēi fǎ非法shì lì势力de的jié gòu结构
Las fuerzas ilegales no son accidentales ni problemas pequeños.
Existen en todo el mundo, como las drogas, la minería ilegal, el contrabando de armas y el cibercrimen.
Muchas veces, las fuerzas ilegales tienen conexiones con gobiernos y empresas.
Por ejemplo, en América Latina, las drogas y la corrupción aparecen juntas; en África, la minería ilegal alimenta las guerras; en Asia, el comercio de drogas y gemas apoya a los ejércitos.
En Estados Unidos y Canadá, el lavado de dinero y el comercio de armas difuminan las líneas entre lo legal y lo ilegal.
Cada año, el tráfico de drogas, la trata de personas y el cibercrimen generan mucho dinero, más que la economía de muchos países.
Las fuerzas ilegales tienen tres partes importantes: dinero, violencia y política.
El dinero fluye a través de los bancos, la violencia les ayuda a controlar regiones y la política los hace parecer legítimos.
Las fuerzas ilegales dañan a muchas personas, como las víctimas de trata, las personas desplazadas y los ambientes contaminados.
Para enfrentar a las fuerzas ilegales, el mundo necesita cooperación para encontrar formas de reducir su impacto y hacer la sociedad más segura.