xiāng gǎng香港jǐng fāng警方sōu chá搜查liǎng jiā两家dú lì独立shū diàn书店,wǔ míng五名yuán gōng员工bèi bǔ被捕
El 15 de julio, la policía de Hong Kong registró dos librerías independientes, “Lau Yau Bookstore” y “Tianyuan Bookstore”, y arrestó a cinco empleados: dos hombres y tres mujeres.
La policía dijo que la aduana encontró algunos libros con “intención sediciosa” en mercancías enviadas desde el extranjero. Las cinco personas podrían haber violado la Ley de Seguridad Nacional y siguen bajo investigación.
“Lau Yau Bookstore” anunció un día antes que cerraría a finales de agosto.
La tienda dijo que la economía de Hong Kong no va bien y que tampoco saben qué libros no pueden vender, por lo que es difícil seguir funcionando.
En el pasado, las librerías independientes de Hong Kong vendían libros de historia y política que eran más difíciles de conseguir en la China continental, y también atraían a muchos turistas.
Las organizaciones de derechos humanos creen que la acción de la policía asustará a las librerías, a los escritores y a los lectores, y también afectará la libertad de expresión.
Esperan que el gobierno de Hong Kong no castigue a las personas por leer, publicar o compartir opiniones diferentes.