Muchos países del sur de Asia están afectados por el cambio climático, como inundaciones y el derretimiento de glaciares, lo que genera grandes dificultades en la vida de las personas.
China es ahora el mayor proveedor mundial de paneles solares y equipos hidroeléctricos, y también participa en muchos proyectos verdes en el sur de Asia.
Aunque algunos fondos internacionales ayudan a los países del sur de Asia, la mayoría de las reglas y beneficios siguen siendo decididos por países ricos.
Pakistán tiene un gran proyecto de restauración de manglares que ayuda a absorber dióxido de carbono y también brinda algunas oportunidades de empleo a la población local, pero algunas personas sienten que la información no es transparente y la distribución es injusta.
También hay algunos proyectos hidroeléctricos construidos por empresas chinas, que aportan energía verde pero han hecho que algunos aldeanos pierdan sus tierras y hogares.
Ahora, los países del sur de Asia esperan que las finanzas verdes realmente les ayuden a adaptarse al cambio climático, en lugar de hacerlos más dependientes de otros países.