fǎ guó法国tōng guò通过xīn新fǎ àn法案:jiāng将guī huán归还bù yì zhī cái不义之财,ràng让zhōng guó中国wén wù文物huí jiā回家
El 13 de abril de 2026, hora local, llegó desde Francia una noticia que llamó la atención del mundo entero.
La Asamblea Nacional francesa aprobó por unanimidad un proyecto de ley muy importante, con 170 votos a favor y 0 en contra.
El contenido principal de esta ley es simplificar el procedimiento para devolver bienes culturales y prepararse para devolver a sus países de origen los objetos saqueados ilegalmente en el pasado, incluida China.
Entre 1815 y 1972, Francia tuvo muchas colonias en todo el mundo.
Durante ese período, Francia utilizó la guerra y otros medios para llevarse una gran cantidad de valiosos bienes culturales de países como China y Egipto.
Después de ser llevados a Francia, la mayoría de esos bienes culturales fueron colocados en museos y se convirtieron en parte de la “colección” francesa.
Antes, devolver estos bienes culturales era muy difícil.
Según la antigua legislación francesa, una vez que un bien cultural entraba en la colección nacional, no podía regalarse libremente.
Si se quería devolver, había que elaborar una ley separada para cada pieza, lo que hacía el proceso muy complejo y a menudo tomaba muchos años.
Este nuevo proyecto de ley simplifica enormemente esos pasos y acorta el camino de regreso de los bienes culturales.
Además, la ley exige que el gobierno publique cada año una lista para que todos puedan ver claramente qué bienes culturales fueron obtenidos ilegalmente.
Durante la votación, un diputado francés mencionó con emoción al famoso escritor Victor Hugo.
Hace más de cien años, Hugo dijo que esperaba que algún día Francia despertara y devolviera a China los bienes robados.
El diputado dijo con emoción: “Ese día por fin ha llegado”.
Muchos chinos recuerdan que una gran cantidad de tesoros imperiales del Antiguo Palacio de Verano se perdieron en Francia, y eso siempre ha sido un dolor en el corazón de la gente.
Aunque este proyecto de ley todavía debe pasar la revisión final del Senado, la actitud actual de Francia ya ha dado un paso importante.
La acción de Francia ha dado ejemplo al mundo.
En comparación con algunos países que todavía se niegan a devolver bienes culturales, Francia ha mostrado el valor de enfrentar la historia con honestidad.
Devolver bienes culturales no es solo devolver un objeto, sino también respetar la historia.
Se espera que, en un futuro no muy lejano, esos “tesoros chinos” que se han perdido en el extranjero puedan regresar pronto a su tierra natal.