shuí谁yōng yǒu拥有hǎi yáng海洋de的jī yīn基因cái fù财富?
El Tratado de Alta Mar entrará en vigor en 2026.
Este tratado quiere proteger la vida en alta mar y también espera que todos puedan compartir de manera justa los beneficios que aportan los recursos genéticos marinos.
La alta mar es enorme y ocupa aproximadamente la mitad de la Tierra.
Los recursos genéticos de las profundidades marinas pueden usarse para crear nuevos medicamentos y materiales industriales, y también pueden ayudar al desarrollo agrícola, por lo que tienen un gran valor.
Sin embargo, muchos países en desarrollo no tienen barcos, equipos ni tecnología avanzados, por lo que les resulta difícil participar en la investigación de las profundidades marinas.
Así, los países que realmente obtengan beneficios quizá sigan siendo solo unos pocos países ricos.
Aunque el tratado menciona asistencia técnica, capacitación y reparto justo, muchas de las normas aún no están claras.
Por ejemplo, ¿quién puede usar los datos de los organismos de las profundidades marinas?
Después de obtener ganancias comerciales, ¿cómo deberían repartirse los beneficios?
Algunas personas creen que los países en desarrollo pueden pedir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar una opinión consultiva para aclarar los derechos y responsabilidades de cada país.
Esto podría ayudar a esos países a tener más fuerza en futuras negociaciones y también hacer que los recursos de alta mar no pertenezcan solo a los países con más tecnología, sino que sirvan de manera más justa a todo el mundo.