rú guǒ如果biān jiè边界zhǐ shì只是dì tú地图shàng上de的xiàn线,fēi zhōu非洲huì会zěn yàng怎样?
La autora y su acompañante viajaron en coche desde Arusha, Tanzania, hasta Lusaka, Zambia. El viaje estaba previsto para durar 40 horas, pero al final tardó más de 60.
El camino fue muy duro. El coche iba lleno de gente, y algunas personas solo podían sentarse sobre cubos.
Pero un hombre masái invitó amablemente a la autora a compartir una comida de cordero, y eso la hizo sentirse muy reconfortada.
En la frontera hubo aún más problemas: la información no era clara, los horarios cambiaban todo el tiempo, el paso era muy lento y además tuvieron que caminar por caminos de barro arrastrando el equipaje.
Después de llegar a Zambia, el coche era viejo y estaba abarrotado, y a la hora de comer les cobraron el doble por ser extranjeros.
Por último, cuando tomaron un taxi de madrugada, el conductor pidió más dinero de repente y, al no aceptar, los dejó tirados al borde de la carretera.
Aunque hubo muchos problemas durante el viaje, la autora siguió viendo la bondad de la gente.
Pensó en cómo los animales de la sabana del este de África pueden migrar libremente, sin pasaporte y sin tantos obstáculos.
Ella espera que viajar entre los países africanos sea más justo y más fácil, para que las personas puedan moverse, aprender y desarrollarse con mayor facilidad.