Podemos imaginar fácilmente coches nuevos, nuevas tecnologías o nuevas sociedades, pero es difícil imaginar en qué se convertirán los propios seres humanos.
El desarrollo humano incluye tres procesos: las distintas culturas primero forman sus propias lenguas, comidas, músicas y formas de vida; después de que las personas se encuentran, se influyen y se complementan mutuamente; por último, crean nuevas culturas que no existían antes.
Hoy en día, las personas se mudan, aprenden lenguas extranjeras, se relacionan entre culturas, y personas de distintos orígenes también forman familias juntas.
Algunas personas temen estos cambios. Quieren trazar fronteras que no se puedan cruzar basándose en la raza, el país o la cultura, y buscan culturas supuestamente «puras».
Podemos reflexionar sobre nosotros mismos, cambiar nuestra manera de afrontar el miedo, el dolor y los conflictos, y elegir acciones más sinceras y más amables.